Muchos acontecimientos económicos actuales me inspiran a tratar este tema, que también encuentro habitualmente en el mundo empresarial. Esto es, la necesidad de decision y de actuación que debe movilizar los esfuerzos de un grupo de personas. No importa que hablemos de un país, de un área economica, o de una empresa. Supongo que respecto a los dos primeros, los lectores ya saben a lo que me refiero, aunque no quiero entrar en otros temas en este blog que no sean los estrictamente empresariales.
Como digo en mis actuaciones con mis clientes, no puedo aceptar que ante una situación de relevancia para la empresa no haya una actuación inmediata que permita aprovecharla, tanto si ésta es negativa como positiva. Porque, aunque esa situación no sea buena, hay que desencadenar rápidamente las acciones necesarias para limitar ese impacto negativo en la actividad del negocio, y evitar, así, la “hemorragia” que puede representar no hacer nada, o tardar en reaccionar.
Siempre me ha gustado la manera de afrontar los problemas que tienen los japoneses, al considerar que éstos son como “una mina de tesoros”. Es enorme la positividad que hay en esta afirmación: ¡cuánto se puede aprender al tratar a fondo lo que no funciona bien!
También, no permito a mis clientes desaprovechar las buenas oportunidades, ya que éstas no se presentan con asiduidad y pueden permitir tener una ventaja competitiva que nunca debe ser desconsiderada.
Cuando desde la dirección se decide y se actúa, además de movilizar a las personas de la organización, se están dando muchos mensajes:
- los temas no deben dar vueltas innecesarias.
- los problemas están para ser resueltos.
- las oportunidades hay que aprovecharlas.
- las actuaciones requieren “movimiento”
- los movimientos tienen que ser dirigidos por los datos.
- los datos nos tienen que ayudar a coordinadar un plan de acciones.
- etc.
Por esa razón, aunque siempre exista riesgo inherente en cualquier decisión y actuación posterior, aconsejo a los directivos de las empresas a que no tengan miedo, y que aunque se equivoquen, tengan muy claro que es malo para su negocio retardar la accion, y aún peor, no hacer nada.